Cavilaciones

Thursday, June 22, 2006

Suicidios.

Muchos piensan que quitarse la vida es un acto cobarde y evasivo, una demostración de que no somos capaces de afrontar la vida y los problemas que esta se encarga de endosarnos, la consecuencia natural de un temperamento débil y tibio, una fuga de la realidad que nos lleva a la desesperada y definitiva búsqueda de la felicidad. Felicidad que solo se entiende fuera de este mundo a riesgo de ganarse el infierno. Es desde esta visión que el suicida es un personaje digno de lástima. Un egoísta que al detener la vida por sus propias manos, no solo se aniquila a si mismo sino que con su muerte daña a aquellos que lo rodearon y lo amaron. En resumen se suicida y se vuelve un asesino parcial de otras vidas. Existencias que no volverán a ser las mismas, pues cargan con la culpa de haberle fallado a la víctima, en sus afectos, en sus impulsos, en sus sueños, en la comprensión de sus problemas y su atormentado transcurrir.

Pero hasta donde los que nos quedamos en la tierra muriendo un poco con el muerto no nos ponemos a pensar en nuestros cotidianos actos suicidas. ¿ No morimos un poco cuando arrastramos por años rencores contra un amigo de infancia o nuestros propios padres ?. Cuando con el filo de las palabras abrimos heridas en nuestras parejas o maltratamos injustificadamente a nuestros hijos, al niño de la calle, al empleado del supermercado. ¿ No nos volvemos suicidas a plazos cuando prendemos un cigarrillo, nos excedemos de alcohol o llenamos nuestras arterias de grasa a punta de hamburguesas? . ¿ No nos estamos disparando a la sien o ahorcándonos con la soga cuando insultamos, mentimos, o nos estresamos por más do ocho horas diarias en nuestros trabajo ?. ¿ Por qué nos creemos más valientes que el suicida drástico ?, ¿ Qué nos hace más virtuosos, más dignos de elogio, más modélicos ?.

La única verdad es que el primero, el suicida extremo, lleva el juego con clara conciencia. Lo procesa internamente y calcula su autoasesinato con premeditación y frialdad. Tiene su plan muy claro, hasta que lo lleva a cabo y termina con el sufrimiento. Por nuestro lado, los suicidas a plazos, preferimos hacernos de la vista gorda, nos escudamos en justificaciones absurdas, encontramos ridículas razones para volver lícitos nuestros vicios, nuestros desarreglos, nuestros excesos. Les hacemos creer al resto y nos hacemos creer a nosotros mismos que con el tiempo cambiaremos, que dejaremos de lado nuestros lastres y seremos mejores. Pero difícilmente cambiamos. Entonces, nos convertimos en cobardes al igual que el suicida definitivo, con la diferencia que es una cobardía socialmente aceptada.

Friday, June 16, 2006

Yo amo a mi papi.

No me fue difícil escribir acerca del Día de la Madre. Me fue sencillo, sobre todo, por que hablar de mi madre es placentero y nunca reprochable. Por el contrario hablar del día del Padre me lleva irremediablemente ha hablar del mío, de mi viejo. Es decir de nuestros conflictos, de nuestros constantes puntos de vista encontrados, de nuestra faltas de comunicación, de sus comentarios llenos de negatividad y sarcasmo virulento, de su excesiva predilección hacia mi hermano y sus hijas. De su absurda visión patriarcal, de la sumisión de sus hermanos porque al ser el hermano mayor le deben rendir tributo y sumo respeto ( a pesar que en muchos casos el los maltrate... todo ese sistema es "respetuosamente" estúpido). Además me lleva a hablar de lo poco conectados que estamos, que no le interesa en lo más mínimo en lo que trabajo porque ni siquiera se preocupa por entenderlo ( tal vez este sea uno de los pocos puntos en los que coincidimos, porque la verdad a mí la publicidad me preocupa muy poco y en el caso que fuera un tipo de arte como algunos lo creeen, lo consideraría un arte menor). Debería incluir en esta lista de bonitos recuerdos su machismo empedernido, su neurosis, su impaciencia, el miedo infantil que me causaba, sus cambios constantes de humor, su inestabilidad emocional, su inmenso orgullo, su vanidad exacerbada e invencible, la incapacidad para aceptar sus errores, el creerse Dios porque tuvo un origen humilde y salió de ella a trompicones, abriéndose paso a pesar de ser un abogado cholo en un mundo de licenciados de blancos, ganar plata, tener una casa con piscina, auto del año y todo eso y por lo tanto tener inmunidad para pasar por encima de las emociones de los demás porque hay que rendirle pleitesía.

Por todo esto...Feliz Día Papá, que la pases muy bien. Que te puedo decir, tienes un montón de cosas buenas que aunque no las menciono son verdad...y si no pregúntale a mi terapeuta a la que un día se los conte y me dijo, mirándome fijamente a los ojos : "Tú quieres un montón a tu papá...aunque no lo parezca y te cueste aceptarlo".

Un beso.

L.

Tuesday, May 16, 2006

Sobreviviendo al Día de la Madre.

No fuí al Jockey, evite todos los locales de Saga y Ripley. No me contamine con el bullicio ni la muchedumbre de los centros comerciales ni las grandes avenidas. No me preocupe si el regalo que le hacía a mi madre o mi esposa era el más caro, ni el más distinto. Simplemente intente darle un poco de simpleza a tanta locura y creo que lo logré. Me dedique a comer todo el día desde el desayuno hasta el lonche. Engorde un par de kilos tal vez y me tome una foto con mi vieja, mi esposa y mis 2 hijos. No se si fuí completamente feliz, pero sentí algo adentro que a pesar de mi constante decaimiento emocional, me hicieron sentir bien, extrañamente positivo.

Friday, May 12, 2006

Día de la Madre.

Cuando era chico el día de la madre significaba llevar una lata de leche al colegio, cortar papel lustre de distintos colores y pegarlos sobre la lata formando un gran collage que con la ayuda del profesor cobraban un especial brillo gracias al barniz. Luego venía la tan esperada actuación donde las mamás nos disparaban con los flashes de sus cámaras y a cambio mis compañeritos y yo les devolvíamos tiernas sonrisas. Finalmente llegaba el día de la madre ( siempre siendo el segundo domingo de mayo), mis hermanos y yo nos despertabamos muy temprano y en complicidad con mi padre entrabamos sigilosos a la habitación de mamá y la despertabamos con grandes besos, saltos en la cama y por ahí el más desinhibido se animaba a recitarle una poesía. El día se cerraba con un gran almuerzo en la casa de la abuela, donde tíos, sobrinos y mamás por supuesto eran felices. Punto final.

Luego creces y la cosa cambia. Te vuelves un adulto, o sea te vuelves muy estúpido. Y como primera muestra de tu estúpida adultez es creerte, casi ciegamente, el discurso de la publicidad. Crees que tú mamá necesita un reloj costoso, un viaje a la Isla Galápagos, un televisor de 120 pulgadas o una cartera de 300 dólares. Claro, a tú mamá le encantaría tenerlos, pero creo que le gustaría más que mantengas tu equilibrio emocional, que no te streses tanto y mucho menos revientes tu tarjeta y sufras por meses en pagar las cuotas de su regalo. Es más, si por ella fuera evitaría que vayas a esas inmensas tiendas por departamentos y te pelees con medio mundo por comprar esa única blusa que te vendieron como exclusiva pero que en el fondo todas las mamás la van a tener. Y tú mamá siente eso porque en el fondo, no hay nadie más comprensivo que tu madre, tu mamita, tu vieja. Ese ser tan incondicional que al cabo de cada día de la madre, año tras año, verá sus regalos, se sentirá gratificada y luego de darte un gran abrazo intentará imaginarte como cuando eras niño. Y quien sabe, tal vez alguna mamá, la tuya o la mía, se anime a sacar del baúl de los recuerdos ese hermoso florero que hiciste con papel lustre y lo luzca en el centro de la mesa del comedor.

Estoy casi seguro que luego de leer esta relato tan cursi irás corriendo a esa tienda por departamentos a comprar, sabiendo que te vas a encontrar con otros 200 neuróticos igual que tú pugnando por comprar una blusa. Pero la vedad, me encantaría que por una sola vez, tú y yo, mandemos al carajo a la publicidad y a nuestra estúpida adultez y en lugar de eso, este domingo le digamos a nuestras mamás cuanto, pero cuanto las queremos.

Que dices : ¿ Vamos a Saga o compramos papel lustre ?.

Thursday, April 27, 2006

HumalaN

Es probable que mientras escribo esto la ONPE ya haya llegado al 100% del conteo de votos. Claro, es casi un formalismo porque la realidad ya nos indicó, desde hace unos días, que la segunda vuelta enfrentará a Humala contra García, quedando fuera de combate una vez más Lourdes Flores Nano. Tal vez una de las candidatas más dignas y transparentes de este proceso, y es justamente por esos valores que salió de competencia, además de gruesos errores en su campaña propagandística.

El problema en el que me encuentro, y que la verdad me incomoda mucho, no es por quien voy a votar, porque la verdad ya lo tengo decidido desde que dieron el flash el 9 de abril. Mi voto será en blanco. Corrección viciado. Ya pensaré alguna frase llena de improperios a los candidatos o haré uso del colegial recurso de dibujarle anteojos a García o un bigotito hitleriano a Humala, que la verdad no le caería nada mal. El problema en cuestión no es este, sino la rasgadura de vestiduras de las personas de mi entorno, entiéndase familiares, amigos y conocidos. Las mismas personas que en el 2001 apoyaron la elección de Toledo porque no les quedaba otra versus la opción de Alan García. Una opción inviable, una locura, un despropósito total. Como darle la oportunidad a un tipo que llevó al país a la hiperinflación, que nos acostumbró a vivir en penumbras, a escuchar la penosa voz de un locutor de RPP cada vez que llegabamos de estudiar o trabajar y todo a la luz de una vela o el ensordecedor ruido de un grupo electrógeno. Amén de las colas, torres derrumbadas por el terrorismo y centenares de campesinos muertos en comunidades campesinas que nunca conocimos y tampoco lo haremos porque a los limeños solo nos gusta el Perú que nos venden las agencias de viajes.

Hoy esas mismas personas se indignan cuando les digo que no votaré por Alan. Cómo es posible que haya tomado tal decisión se preguntan, tú eres un tipo inteligente me dicen, piensa un poco : Humala no puede ser el presidente del Perú, es un tipo descalificado para el cargo. Totalmente de acuerdo y no voy a enumerar las muchas razones por las que no esta a la altura de tan importante gestión. El asunto es que me niego a votar por un necio y autoritario como Humala y al mismo tiempo rechazo la idea de elegir a un cínico como Alan García. Es claro que el escenario es distinto, Humala no es Toledo, pero Alan sigue siendo Alan. Ojala me equivoque, guardo la esperanza que Alan García se haya empecinado en volver a ser presidente luego de la catástrofe de su primer mandato justamente para no pasar a la historia como el peor presidente de este país. Anhelo, que muy en el fondo, por soberbia o reinvindicación quiera hacer las cosas bien. Espero que en todos estos años haya madurado y no sea el inestable e impulsivo presidente de la época de los ochentas. Quiero creer que aprendió de sus errores y no va malgastar una supuesta segunda oportunidad.

Pero no se porqué en el fondo no le creo. Y es por esa razón que no le voy a dar mi voto, en contra de todos aquellos que hoy lo ven como el mal menor. Todos aquellos que una semana antes de las elecciones se llenaban la boca con toda la sarta de barbaridades que había hecho durante su gobierno y hoy tratan de justificar el voto maquillando su decisión, diciendo que entre Humala y él definitivamente García si es un democrata , un estadista, un verdadero político.
Como dicen, respeto su decisión pero no la comparto. Entiendo el propósito que persiguen : evitar a toda costa que Humala se haga cargo de este país. Suena muy a Pilatos no jugársela por ninguno pero también suena muy injusto que a los peruanos nos pongan contra la espada y la pared nuevamente, nos paso en el 2001, se repite en el 2006. Me niego a esto, me niego a no tener más y mejores opciones, me niego al no nos queda otra cosa, así es el Perú, este es el país que nos tocó. Tengan por seguro que no me lavo las manos, es un tema más personal, siento que si marco la cara del líder aprista, con su risa burlona y su papada inmensa, me traiciono a mi mismo, me juego en contra, me resigno.

Monday, April 24, 2006

Delirio de un lunes.

No me acuerdo desde cuando no escribo en el blog. Las ganas han estado, el tiempo no. El trabajo se encarga de absorverte todo lo que puede y lo poco que queda para el resto, o sea la vida, lo que realmente vale la pena siempre queda olvidado, no por decisión propia sino por aquello que te "permite" vivir en un sistema de Gana-Gasta.

Claro en este momento se me viene a la mente y aparece como un holograma en la pantalla la cara de mi padre diciéndome : Sin plata no podrías vivir. Esto es discutible.

¿ De qué me sirve trabajar y ganar un sueldo que me permita pagarle el colegio a mi hijo si nunca tengo tiempo para poder recogerlo y me cuente su día, sus juegos y las dudas existenciales de un niño-viejo de 5 años? . ¿ De qué me sirve tener el dinero para comprarme un libro y almacenarlo con el resto que esperan el turno de ser leídos si con las justas llego a ver unos minutos de televisión y quedarme chorreado en el sofa por el sueño?. ¿De qué me sirve el sueldo digno si no llego a la función 2x1 de los martes con mi esposa porque la reunión se alargo más de la cuenta?. De qué te sirve tanto trabajo, tanta reunión, tanto ego profesional, tanto café, tanto stress si la semana laboral acaba el sábado a las 11 de la mañana luego de mi última clase y el fin de semana se reduce a un día y medio donde intentas vanamente encajar todo lo que quisiste hacer :

Leer,verpelículas,jugarcontushijos,hablarcontuesposa,disfrutardetusamigos,
almorzarconlafamilia,iralcine,dormirlasiesta,iralparque,pasear,tontear,vereltecho,
tomarteunvino,ytodaunalargalistadeetcéteras.


Paraqué un sueldo que te permite vivir...sin vivir?

Tuesday, February 28, 2006

Desconectado

No existe sensación más constante en mi vida que la de sentirme desconectado de la gente. Recuerdo que me era difícil estar con mis hermanos, tendía a alejarme y jugar solo. Disfrutaba de mis universos propios, los ambientes que creaba, el cuarto con la cortina cerrada o a media luz. No importaba si el día estaba a pleno sol, la penumbra me era más acogedora que la frivolidad del verano. Pero más allá del tema de la luz, la razón de mis alejamientos infantiles respondían en gran medida al absurdo código que habían entablado mis hermanos mayores, hombre y mujer respectivamente. Podían pasarse el día entero discutiendo quien merecía un mayor espacio para jugar en el patio o el hall de la casa, demarcaban límites...hombres por aquí mujeres por allá, quien se sentaba al lado de la ventana, quien es mejor en matemáticas o historia, etc. En resumen, un hermano líder y lleno de protestas unido a una hermana llena de histérias era una mala combinación para alguien que se la pasa escapando.

Cosa similar me paso cuando me cambiaron de colegio en 5to. grado. Pase de un colegio mixto donde tenía amigos, me divertía y me sentía parte de algo, a un colegio de más 2000 alumnos, 5 secciones por año, 45 galifardos por salón, donde el código no era otro que : lisuras, fútbol y golpes. Es traumático pasar de un colegio donde te relacionas con hombres y mujeres, donde descubres al otro sexo a una edad temprana y empiezas a deleitarte con sus encantos, sus delicadezas, su sensibilidad y claro esta su mundo lleno de ambiguedades. Los primeros 3 meses en mi nuevo colegio los pase arrinconado a una pared que mantenía una prudente distancia a las escasas canchas de fulbito, donde salvajemente cada salón pugnaba por un espacio. No era raro pues encontrar 2 secciones jugando en un mismo patio y 2 pelotas iguales volando en sentidos contrarios. Este primer y alarmante rasgo antisocial fue desapareciendo cuando el tutor de la sección llamó a mis padres para contarles de mi extraña conducta y un tiempo después el pequeño Luciano le contaba "sus" problemas a un psiquiatra.

El problema se agrava con el tiempo. Si uno cree que el síndrome de la desconexión aminora con los años se equivoca, por el contrario aumenta y se vuelve más complejo. Te aburres en las reuniones sociales, los temas se vuelven recurrentes, tus amigos se convierten en adultos, lo cual significa que sus temas se encierran en lo que habla un adulto común, política, sexo, hijos...y nuevamente a la política. A esto hay que sumarle el mundo laboral, es decir chistes en doble sentido, el trasero de la practicante nueva, las ejecutivas preocupadas por las urgencias del cliente, los objetivos de venta alcanzados por las marcas a las que publicitamos..."Ey, vendimos un 10 % más de detergentes que el mes pasado...hurra!!!" ¿Hay alguien en su sano juicio que celebre este tipo de nimiedades ?

Para el desconectado casi todo se vuelve un lugar común, conversaciones, vida social, gestos, palabras, personas, actitudes, la vida misma. Y es ahí donde caes en la cuenta que el problema parecen ser los otros pero en realidad tú eres el problema. El mundo no esta hecho para gente así. El mundo esta lleno de ruidos, juerga, hacer contactos, socializar, andar con la gentita, meter chongo, burlarte del otro, emborracharte, conquistar mujeres, vender una imagen, ponerte en vitrina, ser más que los demás, y obtener esa basura que nos vendió un marketero de Manhattan : ALCANZAR EL EXITO.

Hay esperanza para el desconectado. Aunque no lo parezca en este mundo de apariencias hay otros de esta rara especie dando vueltas. Es fácil reconocerlos, solo hay que saber mirar. Amantes de los cafés, de la lectura, de las miradas perdidas, de la contemplación constante, observadores de vidas ajenas, nostálgicos por excelencia, soñadores esporádicos, depresivos perpétuos pero por sobre todo, muy pero muy solitarios. Encuentran en su gran soledad la gran compañía. Nada como estar unidos a si mismos y mantener ese diálogo interno que se vuelve eterno. Lo mejor de todo es que un buen día los desconectados conectan. Sin querer se miran a los ojos, se observan, no se llegan a oler, mantienen prudente distancia, detectan que se pegaron al mismo libro o que gustan de la misma pintura. Descubren que tienen miedo, los mismos miedos, quieren hablar pero hay algo que no se los permite. Finalmente se alejan, se han descubierto. Ahora siguen sus caminos, sin voltear las cabezas entienden lo que hace mucho entendieron...solo un desconectado entiende a otro desconectado.